viernes, 23 de agosto de 2013

Pacific Rim ( 2013 Guillermo del Toro )


Espectacular es la palabra que puede definir la última película dirigida por el mejicano Guillermo del Toro; sí, espectacular, y nada más. Pacific Rim no cuenta con un gran guión, ni con un gran reparto de actores; pero si eres de los que han disfrutado o siguen disfrutando de las películas con grandes efectos especiales informáticos, y en especial, con las del género japonés "Kaiju Eiga", entonces vas a flipar en colores.


Y es que no hay que buscarle demasiadas vueltas a esta película. Yo, la verdad, es que estaba prevenido porque ya había leído otras críticas por internet en las cuales no ponían demasiado bien el guión, con lo cual, no me esperaba mucho. Lo que está claro es que es un homenaje a las películas japonesas de Godzilla y demás monstruos gigantescos que se dedicaban a destrozar maquetas de cartón piedra simulando grandes ciudades. Monstruos en los cuales, había un sufrido actor que se ponía un traje de goma y sudaba la gota gorda por el calor y porque probablemente no veía un pijo desde dentro de semejante disfraz.

Ver Pacific Rim me recordó aquellas proyecciones que nos ponían cuando éramos pequeños en los colegios los fines de semana por 10 pesetas la entrada, y que sobre una sabana colgada de una pared se movian las imágenes salidas de un proyector  Super 8; imágenes de películas como "Gorgo y Superman se citan en Tokyo"  o "Mazinger Z el robot de las estrellas".  Cine infantil e infumable, que a día de hoy conservan su encanto y que en mi infancia me volvían loco por lo exóticas que me parecían. Algunas de ellas las he querido volver a ver y no las he aguantado enteras, porque no hay un Dios que se las trague, pero reconozco que tienen su aquel, y que además tienen legiones de fans que las coleccionan.


La película va de que se crea una brecha dimensional en el fondo del mar pacífico que permite la entrada de los "Kaiju", enormes y gigantescos monstruos que se dedican destruir todo a su paso, y que están consumiendo los recursos militares de todo el mundo, ya que destruirlos no es fácil debido a su extrema resistencia. Para combatirlos se crea una división de robots gigantescos llamados "Jaegers" que son lo más avanzado en tecnología del momento. Vamos, unos Mazinger Z modernos pilotados por dos personas que tienen que estar conectados neurológicamente para poder sincronizarse adecuadamente y poder mover el robot. Esto de la conexión neurológica es un buen recurso que da bastante juego en la película ya que los dos pilotos tienen que ser compatibles y compartir todos los pensamientos, lo cual da lugar a situaciones dramáticas que le da interés a la película.


Ni que decir tiene que la defensa de las ciudades a manos de los Jaegers irá siendo insuficiente, ya que los Kaiju tienen la cualidad de mutar y evolucionar para hacerse más fuertes, hasta el punto de poner en auténtico jaque a la humanidad. Pero ya sabemos que siempre hay un as en la manga para mandar al infierno a toda amenaza, que puede ser acertada o no. El caso es que el guión flojea, ya que no tienen pretensiones de ser algo realmente serio. Pacific Rim es una película que hay que ver con ojos infantiles y con capacidad de asombro; sólo así se podrá disfrutar plenamente porque hay que reconocer que los diálogos a veces son bastante pobres, y que el perfil de los protagonistas son muy estereotipados. Pero creo que Del Toro quiso hacerlo así, de esta manera, a imagen y semejanza de aquellas películas de nuestra infancia.

¿No os pasaba a vosotros cuando veíais un episodio de, por ejemplo, Mazinger Z, que después de darse de yoyas contra el monstruo mecánico de turno, al final el super robot sacaba su superarma como el fuego de pecho que terminaba en un santiamén con el enemigo, y os preguntabais que por qué no usaba ese arma desde el principio y así liquidaba antes al adversario? Pues bien, esto se hacía para darle algo de emoción al tema, y en aquella época funcionaba. En Pacific Rim hacen lo mismo, de repente el Jaeger, cuando más jodido está, se saca de la manga algo que acaba con el Kaiju y te dices ¿Por qué no lo ha sacado antes? Bueno, esto demuestra una vez más las pretensiones del director de la película y su orientación.


Sobre los actores, que no se puede decir que se luzcan demasiado ya que que el guión no da para ello. Destacan Idris Elba, protagonista de la serie Luther (la cual recomiendo) y que ya participó en otras películas de corte fantástico como Thor o Prometheus;  Charlie Hunnan, protagonista del film que luce musculitos y que será superhéroe en la próxima Liga de la Justicia; Charly Day y Burn Gorman que hacen de los científicos locos y algo infantiles en claro homenaje a los científicos de series de anime como el ya mencionado Mazinger Z. Por supuesto, que como en casi todas las películas de Del Toro, no puede faltar Ron Pearlman y la participación de ¡Santiago Segura!


Pacific Rim es una película muy entretenida, aunque quizá pelín larga, donde vamos a asistir a un espectáculo de fuegos de artificio en forma de luchas entre robots gigantes y monstruos enormes, donde se demuestra una vez más, que en el cine se puede hacer ya de todo gracias a los efectos infográficos de ordenador, y en el que el guión no brilla especialmente ni lo pretende, ya que sólo quiere transmitir diversión sin demasiadas complicaciones buscando el puro y simple entretenimiento para el público que guste del fantástico como género, y sobre todo para los fans de los Mechas y del género Kaiju Eiga. Aprovechad para llevar al cine a algún hijo, sobrino o hermano pequeño, porque ellos son los que lo van a disfrutar más, y sentirán lo mismo que nosotros cuando vimos a Godzilla, Mazinger Z o Ultraman por primera vez, en otros tiempos quizá más felices y más ingenuos.

jueves, 2 de mayo de 2013

Iron Man 3 (2013 Shane Black)

Tras haber leído criticas dispares sobre Iron Man 3, decidí ir al cine a verla sin crearme demasiadas expectativas, no vaya a ser que me pase como con otras películas, de las cuales salgo al final decepcionado. Bien, con Iron Man 3 no me ha pasado, porque salí de verla total y absolutamente ¡Flipado!



Y es que la saga de Iron Man creo que funciona siempre gracias a unos excelentes guiones, y a que, al contrario que en otras películas de superheroes, es igual de entretenida tanto si sale el protagonista caracterizado de superhéroe, como si no.

La película arranca con una escena del pasado de Tony Stark (Robert Downey Jr), concretamente una noche vieja de 1999. Por aquella época, el dueño de las industrias Stark distaba mucho de ser el hombre que es en la actualidad. Todavía no era Iron Man, y lo único que le preocupaba era la fiesta y las mujeres. En esa fiesta de noche vieja,  acompañado de su inseparable guarda espaldas "Happy" Hogan (John Favreau) y la emergente científica Maya Hansen (Rebecca Hall), conoce a un peculiar personaje: Aldritch Killian (Guy Pearce). Éste le pide una audiencia ya que quiere trabajar en las empresas Stark y queda con Tony en la azotea del edificio, pero como no puede ser de otra manera, Tony se olvida de él y Aldritch jamás olvidará ese detalle.



Volvemos al presente. A Tony Stark le ha cambiado mucho la vida. Apenas sale de su laboratorio de ingeniería tecnológica donde experimenta con nuevas armaduras, y además, tiene cierto trauma con lo acontecido en Nueva York en referencia al ataque alienígena que vimos en la película de los Vengadores ( 2012 Josh Whedon). Aparte, empieza a tener problemas conyugales con Pepper (Gwyneth Paltrow) debido a su obsesión por mejorar la armadura de Iron Man.

Entonces aparece la figura de El Mandarín (Ben Kingsley), un terrorista que amenaza  atentar contra los Estados Unidos y acabar con su poder absoluto. Irrumpe en los medios de comunicación pirateando los sistemas poniendo en jaque a los poderes del país. Pero ¿Quién es en realidad el Mandarín? Para ayudar a combatir con esta amenaza, los Estados Unidos tiene la ayuda del Coronel James Rhodes (Don Cheadle) y su armadura Iron Patriot ¿Será suficiente?


Iron Man 3 es una gran película de acción y aventuras y un broche de oro final para la trilogía del hombre de hierro. Los ingredientes son los mismos de las anteriores películas, incluyendo cómo no, el humor, elemento éste muy bien integrado y que hace que el film sea muy entretenido. Contiene también escenas memorables, como el ataque a la casa de Tony Stark a manos de los secuaces del Mandarín, el rescate de los pasajeros de un avión a punto de estrellarse, o la batalla final de Iron Man junto a Iron Patriot y alguien con unos poderes recién adquiridos que sorprenderá a todos.

 Además, la película tiene un giro inesperado hacia la mitad que a los fans del cómic quizá decepcione, o quizá les parezca muy cachondo y les resulte divertido como fue mi caso. No voy a decir cuál es para no destrozaros el guión, sólo os diré que tiene como referencia a la figura de El Mandarín. Y atentos a los créditos finales, un gran trabajo que homenajea a toda la saga como si de un serial de televisión se tratara. Ah, por supuesto, al final de los créditos hay una pequeña escena extra. Si merece la pena esperar para verla o no, ya depende de cada uno.


Conclusión: Iron Man 3 es una película espectacular como el resto de capítulos de la saga. Es mejor verla olvidándonos un poco de los cómics si somos fans de los tebeos, ya que se pasa por el forro algunas cosas y reinventa otras (algo que es habitual en las versiones al cine de los cómics), aunque las referencias están ahí. A pesar de ser la tercera parte de la saga, podría considerarse la cuarta si tenemos en cuenta el film de Los Vengadores que va justo antes y que hay referencias dentro de la película. Si te gusta el personaje de Tony Stark, disfrutaras como un enano; si no, este capítulo te parecerá igual que el resto. Para mí es la mejor saga de superhéroes de Marvel que se han llevado al cine con perdón de los Vengadores ¡Excelsior!

viernes, 19 de abril de 2013

Evil Dead Remake (Fede Álvarez 2013)

Comienzo esta nueva entrada motivado por la reciente visión en el cine del remake de la clásica película de Sam Raimi, Evil Dead. Y así de primeras, os puedo decir que salí decepcionado del cine ¿Por qué? bueno, a continuación voy a tratar de explicároslo.



Tengo que decir, que posesión infernal, la inolvidable película que rodó en 1981 aquel joven Sam Raimi, muchísimo antes de rodar las insufribles y ñoñas películas de Spiderman, es una obra de culto para muchas personas que hoy día probablemente estén entre los 30 o los 40 Abriles, y que de pequeños pasaron largas noches de insomnio y terror, por culpa de haber visto a demasiada temprana edad aquella película. Sí, yo soy uno de ellos.

Tratar de volver a revivir hoy día lo que me hizo sentir a los 11 o 12 años posesión infernal versión clásica, es absolutamente imposible. Aquella película me aterrorizó absolutamente. Mi cerebro era totalmente virgen a esas experiencias, y aquellas imágenes me impactaron mucho ¿Unos amigos que, buscando el pasarlo bien un fin de semana en una cabaña, acaban siendo poseídos por algo maligno, y terminan descuartizándose? Uff, aquello era demasiado. Hoy día se protege mucho a los niños con lo que ven en la tele; en los 80, la cosa era muy diferente.



Y es que era la época del auge de los video clubs, y aunque las películas tenían sus advertencias sobre cuál era la edad adecuada para verla, los dueños de los locales de alquiler de cintas se lo pasaban por el forro, y nos alquilaban de todo sin importar la edad mientras soltáramos la pasta (unas 250 Pesetas si no recuerdo mal). Yo y mis amigos éramos aficionados al cine de terror, y a pesar de que yo las pasaba canutas cuando las veía (llegaba a taparme los ojos en muchas ocasiones), no podía dejar de verlas. Recuerdo perfectamente esa carátula de la caja, y esa cinta de VHS roja ¡Si es que ya te acojonabas con sólo verla! 

Entre mis amigos y yo recordamos frecuentemente cuando les pedimos a nuestros padres dinero, y entre todos, juntamos la calderilla suficiente para alquilar la cinta una vez más. Decidimos verla en casa de uno de aquellos amigos porque sus viejos se habían ido, y a modo de tortura, el dueño de la casa cerró la puerta con todos los pestillos ¡para que nadie escapara de tal horror! Ja, ja, ja XD

Ilustración de Rick Melton en homenaje a Evil Dead
No podemos olvidar la secuencia de las cartas, la violación del bosque, lo del lápiz, el inquietante sótano, la voz del magnetófono (que era el mismo actor de doblaje que ponía voz a Homer Simpson), el descuartizamiento a golpe de hacha, la poseída que no para de reirse a pesar de los palos que la daban, aquella cabeza que salía volando cortada por la pala, el libro de los muertos ardiendo y sacando la lengua...¡son tantas escenas memorables! ¿Cómo voy a volver a sentir lo mismo con el remake?

Pero es que, iluso de mí, pensé que la nueva película dirigida por Fede Álvarez, conseguiría hacérmelo pasar tan mal como lo hizo la de Raimi. ¡Ay, malditas expectativas! El caso es que viendo los trailers que pululan por la red, no es para menos. Lo que muestra es muy bueno, y pensé que si eso era sólo una muestra, el resto debería ser "divino". Tengo que decir que me he pasado de la raya viendo trailers del remake, haciendo que el "hype" subiera y subiera hasta niveles estratosféricos, y fastidiándome muchas escenas que me hubiera gustado ver por primera vez en el cine, y no una y otra vez en el YOUTUBE.


Bueno, la cuestión es que fui al cine con mis hermanos y un primo nuestro a la sesión matinal de los Domingos en el Centro Comercial Tres Aguas de Alcorcón, en Madrid, y salimos los cuatro pensando lo mismo: ¡Pues no es para tanto! Si es que está uno ya curado de espanto después de tantos años viendo cine de terror. Pero cuidado, que la peli es buena, muy buena, y lo pasé en grande viendola.

Vayamos por partes, voy a enumerar primero las cosas que me parecen acertadas. El inicio es bueno, impactante e inesperado, y te adelanta lo que te vas ha encontrar el resto del metraje. Es un acierto los cambios en el guión, como por ejemplo lo que motiva al grupo de amigos a internarse en un bosque tenebroso y recluirse en una cabaña medio abandonada. El hecho de que quieran ayudar a Mia (Jane Levy) a desintoxicarse de las drogas es un motivo muy bueno, además, los desvaríos que tiene posteriormente, quedan justificados con esta premisa. Otro acierto es el maquillaje y los efectos especiales, que son alucinantes y ciertamente terroríficos. Por último, las escenas gore están muy conseguidas, aunque a algunas personas les parezca exageradas.


¿Y qué fue lo que no me gustó? Pues algunas incongruencias en el guión que no quiero desvelar para no fastidiar la película a nadie; que el hermano de Mia parezca medio tonto y no se de por enterado que su hermana está poseída; que la supuesta amenaza demoníaca que va a despertar si se sacrifican cinco almas (¿Y ellos cuántos son? cinco ¡qué casualidad!) ni asusta; que los endemoniados, a pesar de que para destruirlos y según el libro de los muertos haya que descuartizarlos, quemarlos o enterrarlos vivos, algunos de ellos queden por ahí en la casa y no se sepa nada de ellos; que los endemoniados ataquen con escopetas o pistolas de clavos ¡venga ya!; o que haya posibilidad de revertir la posesión, mientras que en la versión clásica, la posesión era el fin de la víctima.

Conclusión: Que a pesar de que la peli es buena, no hay comparación con haber vivido la experiencia de haber visto Evil Dead en los 80 de adolescente. Eso es irrepetible. Así que es mejor ver el remake con ojos nuevos yendo al cine a ver un entretenimiento sin esperar demasiado y dejar que te sorprenda, sabiendo que no vas a ver nada nuevo que no hayas vista ya, pero que está muy bien realizado. Además Evil Dead 2013 podría abrir en un futuro la puerta a otras producciones de terror como ésta para que las proyecten en las salas de cine.


viernes, 29 de marzo de 2013

Los Desposeídos (1974 Ursula K. Leguin)

Pocas novelas le tocan a uno la fibra sensible, y mucho menos, le cambian a uno al terminar de leerla. Los Desposeídos, una novela catalogada como Ciencia Ficción, aunque la etiqueta sea lo de menos, lo hizo conmigo. 


A veces es difícil tratar de explicar lo que le transmite a uno un libro. Para mí las novelas son como los sueños: son muy vívidos en el momento que los lees, pero cuando los terminas, los recuerdos y sensaciones que te transmitieron, se difuminan poco a poco con el tiempo, parecido a cuando despiertas con el recuerdo onírico de un sueño fugaz. Los Desposeídos me han dejado un extraño sentimiento al leerlo, el cual, me ha hecho reflexionar sobre la vida y el ser humano como especie.

Cito a la Wikipedia para contaros el argumento:" La historia ocurre en un planeta llamado Urras y en su luna Anarres, ambos pertenecientes al Ekumen (el mismo universo ficticio utilizado por Ursula K. Le Guin en muchas otras novelas de ciencia ficción). Los habitantes de Anarres son los descendientes de exiliados de Urras a causa de su participación en una revolución anarquista casi doscientos años antes de los sucesos que se relatan en el libro. Su régimen político viene a ser una especie de anarquismo taoísta que viven en una cultura de compartición en un mundo extremadamente pobre en recursos. Los habitantes de Urras, por el contrario, han desarrollado una cultura urbana capitalista en un mundo que no impone tantos rigores para la supervivencia.

El protagonista, Shevek, es un filósofo y científico anarquista que pretende desarrollar una teoría que permita la construcción de un ansible: un dispositivo de comunicación interestelar que permite superar las limitaciones de la física relativísta y la velocidad de la luz. Debido a la actitud autárquica de su mundo natal (Anarres), Shevek tiene problemas para desarrollar su teoría, razón por la cual decide embarcarse en un arriesgado viaje hacia Urras con el objetivo de contactar con otros matemáticos y físicos que puedan hacer realidad las implicaciones prácticas de la misma. La trama muestra sus vicisitudes en Anarres y también sus problemas al llegar a Urras.


Son varias las ideas que se barajan en esta novela, todas sobre la condición humana ¿somos lo que tenemos? Todo lo que poseemos ¿Nos hace libres, o por el contrario nos esclaviza? Según la filosofía de los Anarrestis, ellos no poseen nada porque ello los esclaviza. Viven donde sea necesario según su función en su planeta, y esto puede cambiar muchas veces durante su vida. Todo lo que tienen lo comparten, nada es suyo, nada es propiedad de nadie, sólo usan las cosas.

También expone la idea, muy lúcida por parte de la autora, de que el dolor y el sufrimiento acercan y unen a las personas, mientras que el amor separa. Porque el amor es egoísta y propietario, y no es sino a través del sufrimiento, que las personas seguimos juntas. Profundo ¿No?

Shevek se salta muchas reglas Anarrestis al querer ir al planeta Urras para compartir su teoría de la simultaneidad ¿Buscando fama?¿Reconocimiento?¿Progreso? Lo que en un principio no sabe, es que en Urras, su teoría sólo es un producto; algo que usar para ganar dinero. Nada que ver con lo que buscaba Shevek en un principio. Y es que Urras no es si no un reflejo de nuestra sociedad capitalista actual. La autora, al narrar los hechos de la novela entre los dos mundos, consiguen transmitirnos una gran sensación de contraste entre las dos sociedades.

El lector, al sentirse claramente identificado con la sociedad de Urras, le permite reflexionar sobre nuestro mundo y cuál es el lugar del hombre desarrollado en él. Una experiencia conmovedora y que no deja indiferente. Para mí, una lectura inolvidable. "Soy  libre, pues no poseo nada, salvo mi libertad".

martes, 26 de marzo de 2013

Soldier of Fortune (1988 Firebird / Graftgold) Spectrum 48K

Hay juegos, que aunque pasaron de puntillas, para mi son auténticos clásicos del Spectrum. Si no tuvieron más repercusión en revistas de la época, quizá fue porque salieron en una fecha tardía en la vida del Speccy, y los títulos de clásicos absolutos estaban ya otorgados a otros juegos que marcaron una época e innovaron en algo. Quedaba poco por decir ya en 1988, pero Soldier of Fortune tenía aún mucho que mostrar de lo que se podía hacer con 48K.


Y es que, a pesar de no exponer nada que no se hubiese visto ya, Soldier of Fortune lo que hacía, lo hacía muy bien, es decir, divertir. Porque quizá la cualidad más destacada de este programa sea su jugabilidad, algo que muy pocos juegos del catálogo de Spectrum conseguían del todo. Programado por David O´connor para Graftgold, compañía de Steve Turner, Soldier of Fortune es un juego que bebe de muchas fuentes. Si jugáis veréis que os recordará a Ghosts´n Goblins, Castlevania o Blacktiger.



Se podría catalogar dentro del género arcade de plataformas, y en él encarnamos a un aventurero llamado Sarnak, que debe restablecer el poder del la fuente del Zodiaco porque ha sido destruida por el malvado mago Krillis, y esta se encuentra esparcida por cuatro mundos en forma de los cuatro elementos: Tierra, fuego, agua y viento. Por culpa de esta liberación de fuerzas oscuras, las ciudades se han plagado de extrañas y mortíferas criaturas.

Por lo tanto, debemos recorrer cada uno de los cuatro mundos, y mientras matamos los monstruos que nos encontremos, debemos recoger seis tablillas que compondrán uno de los elementos, y esto nos dará acceso a la cámara del guardián que destruyéndolo nos dará acceso al siguiente mundo. Podremos adquirir diferentes tipos de armas, cada una de ellas con diferentes niveles de poder. Si recogemos unas gemas que encontraremos por el camino, al juntar ocho, ganaremos una vida extra.



También nos encontraremos a unos esqueletos, que al tocarlos, nos desvelaran pistas sobre el juego. Y cuidado, hay trampas por todos los lados. No os fiéis ni del suelo ni de las paredes. El terreno se puede desmoronar a nuestro paso, y algunas paredes se pueden destruir desvelando cámaras secretas. También existen unos teletransportadores que nos llevaran a zonas nuevas.



Soldier of Fortune, a pesar de haber sido un juegazo para mucha gente, tuvo unas críticas muy dispares en la prensa especializada. Las revistas inglesas como Crash  (70%) o Sinclair User (68%) no le otorgaron una puntuación alta;  solo Your Sinclair supo valorarlo (9/10). Microhobby, si que valoró el juego tal como se pudo leer en el número 184 de la revista, consiguiendo unas puntuaciones bastante decentes.

Para mi, este juego fue muy especial, porque, aunque era bastante difícil, te permitía progresar poco a poco memorizando los niveles. Al jugarlo, sentía las mismas sensaciones que con algunas recreativas de aquellos años, salvando las distancias por supuesto. Pero bajo mi opinión, Soldier of Fortune, consiguió ese equilibrio entre dificultad y jugabilidad que hacía que te picases hasta conseguir acabarlo. Porque, amigos, este era uno de esos juegos que se podían terminar sin pokes, y yo no paré hasta conseguirlo.


miércoles, 20 de marzo de 2013

Break Thru (1986 US GOLD LTD) Spectrum 48k

Os preguntaréis que qué hago dedicándole más de dos líneas a semejante bodrio de juego, y no os faltará razón. Pero es que hay juegos que uno les coge cariño con el tiempo a pesar de ser una auténtica ponzoña. Break thru tiene el dudoso honor de ser esa conversión de una recreativa de éxito que uno se pasaba simplemente dejando pulsada una tecla: La tecla de SALTO. ¿Te gastaste dinero como yo en este juego? Pues te aguantas.



El juego de recreativa era un auténtico flipe. Fue desarrollado por la conocida compañía japonesa Data East en 1986 y consistía en llevar un vehículo de alta tecnología militar, capaz de disparar y dar enormes saltos, atravesando cinco fases diferentes atravesando las líneas enemigas para recuperar un prototipo de sofisticado avión de combate: El Aircraft PK430.

Esta recreativa estaba en un bar de mi barrio y disfrutaba mucho tanto jugando como viendo jugar a los demás. Recuerdo que llegué a acabarme el juego con tan sólo cinco duros, para descubrir después, que el juego no se acaba sino que empieza de nuevo pero más difícil. Era un arcade altamente recomendable y muy, muy jugable.



Claro, como es lógico, cuando vi el anuncio en Micromanía y vi que se había desarrollado un conversión para mi querido Spectrum, como es lógico, mi alegría fue enorme. Contaba los días para que saliera a la venta. En fin que me lo compré y raudo cargué el juego. La pantalla de carga creo que era lo mejor que tenía, ya que era bastante espectacular, y anticipaba un poco el "espectacular" juego que te ibas a encontrar.

Una vez que se cargaba el juego, comenzaba a sonar la musiquilla, si es que se le puede llamar así a semejante aborto, y aparecían los dudosos créditos del juego. Paul Houbart junto a dos grafistas, tuvieron el honor de haber programado semejante engendro, junto a otro juego de la más absoluta mediocridad: Wizard Warz. A ver, graficamente el juego no estaba mal; era colorido y tenía un scroll caracter a caracter bastante suave, y ya. El sonido de los disparos era el de un pajarillo con hambre. La detección de colisiones con los enemigos era mala con avaricia. Y para colmo, el programa no detectaba dónde aterrizábamos con el coche si  manteníamos pulsada la tecla de salto ¡Bravo!



Yo quería que me gustara. Después de acabarme el juego con este truco tan cutre, decidí jugar de forma normal. Pero era imposible; el juego era tan malo y tan poco jugable que no merecía la pena el esfuerzo. Guardé el juego en el cajón más oscuro y más profundo de mi habitación para no volverlo a ver más, lamentándome por el dinero gastado, un dinero que costaba varias semanas juntar con la escasa paga que me daban mis padres.

Sí amigos, US GOLD lo había vuelto a hacer. Aprovechando la licencia de un juego de recreativa de éxito, dio luz verde a un juego de mierda, aprovechando la inocencia de los chavales de la época que estaban deseando jugar los éxitos de los arcades en sus casas, entre los que estaba yo. Ahora lo recuerdo con gracia y le tengo cariño a este puñetero juego, que en vez de divertir, me causa risa. Al menos es algo ¿no?

martes, 19 de marzo de 2013

Shockway Rider (1987 FTL) Spectrum 48K

Shockway Rider fue un juego que me llamó especialmente la atención cuando llegó a mis manos. Yo siempre he sido un gran aficionado a los salones recreativos, y por supuesto, a los arcades. Este juego partía de un concepto totalmente arcade, y que bien podría haber sido un juego de recreativa, con un planteamiento muy directo en el que predominaba la acción y ponía a prueba los reflejos del jugador con una jugabilidad bastante bien ajustada para la época. Sus autores fueron  Roy Carter y Greg Follis, que los conoceréis por ser los autores de Heavy on the Magic o Tir Na Nog en su sello Gargoyle Games. FTL era el sello que utilizaron en un principio para juegos más arcade.


Flipad, Shockway es un deporte futurista del siglo 21(!) en el que varios corredores, entre los que nos encontramos nosotros, deben recorrer un gigantesco circuito teóricamente circular en menos de dos minutos, sorteando obstáculos y ¡matando al resto de competidores! Cada circuito está dividido en doce distritos y en tres pistas paralelas que van a diferentes velocidades  por el que se deslizan los contendientes.

Pantalla de carga

Cuando comenzamos la carrera contamos sólo con nuestros puños para defendernos, pero no tardaremos en encontrarnos otras armas tan efectivas como originales como pueden ser botes, ladrillos o bolas de acero. Eliminar a todo quisqui que se nos cruce es una prioridad, ya que hay competidores que irán a por nosotros cambiando de pista aunque en ello les vaya la vida y mejor matarlos primero a ellos antes de que ellos nos hagan pasar a mejor vida; pero es que además hay transeúntes que circulan pacíficamente por las pistas y que si liquidamos cinco nos regalan un vida extra, muy necesaria, por cierto, ya que aunque comenzamos con cinco vidas, estas caerán una tras otra hasta que le cojamos el tranquillo. El requisito para ganar un vida va variando según progresamos en los niveles del juego; por ejemplo en el segundo nivel, ganaremos una si recogemos cinco sacos de correo y en el tercero si recogemos cinco botellas.



El primer nivel de circuito es relativamente fácil de completar, pero es que a partir del segundo, la dificultad se eleva hasta límites insospechados. A los ya duros competidores de este extraño deporte, se le unen obstáculos mortales como unas vallas que nos seccionarán la cabeza si colisionamos con ellos; bolas de acero que aparecen ¿botando? por alguna pista y debemos esquivar rápidamente, y otros malnacidos que permanecen en la acera y que nos lanzarán ladrillos para que demos con nuestros huesos en el suelo. Uno se podría plantear el recorrer los circuitos en la pista del fondo que es la más lenta y por tanto más fácil, pero os aseguro que si no os vais a las pistas más rápidas, no llegaréis a tiempo a la meta.



El planteamiento arcade queda demostrado una vez más cuando completemos el circuito, ya que nos bonificarán con puntos extra por el tiempo que nos sobre; cuando terminemos la partida, podremos registrar nuestro record poniendo nuestras iniciales, y es más, el juego tiene un modo demo si no pulsamos ninguna tecla en el menú, que nos enseñará la mecánica del juego como los arcades de recreativa.


Los gráficos del juego no son especialmente espectaculares, pero sí funcionales y cumplen a la perfección. Especial mención el scroll del juego; muy suave y a diferentes niveles. El sonido es austero, como corresponde a la mayoría de juegos de Spectrum 48k. Todos sabemos las limitaciones sonoras que tenía el Spectrum, y no muchos juegos lo explotaban adecuadamente. Donde destaca precisamente es en su jugabilidad, y ahí si que merece nota. Ya las revistas de la época destacaron precisamente esta cualidad. Revistas inglesas como Crash, Your Sinclair, o españolas como Microhobby, hicieron mención de su "Playability"

En definitiva, Shockway Rider es un juego difícil pero muy divertido. Ya en su tiempo me tuvo muy entretenido jugando, y ahora lo ha vuelto a hacer, y creedeme, me lo he pasado en grande. Probadlo y me contáis.